EL PROYECTO PATRIMONIO DE PANAMÁ
Anayansi Prado (Fundadora) en Bocas del Toro, Panamá
con chicos de la comunidad Ngobe Bugle.
Esta foto fue tomada por Marisa, una chica Ngobe Bugle de 15 años de edad.
Marzo del 2009 es la fecha en la que planeamos empezar nuestro programa piloto, El Proyecto Patrimonio de Panamá, que tomará lugar en la isla Bocas del Toro en Panamá, América Central. El programa se llevara acabo por las tardes despues de clases.
Hemos desarrollado un programa piloto de 7 semanas en la que 2 instructores enseñarán lo básico en fotografía, medios digitales y habilidades empresariales a 10 jóvenes indígenas (5 chicos / 5 chicas) entre las edades de los 13 a los17 anos de edad. La meta del proyecto es de crear la fundación para un programa que dure un año, y a la misma vez examinar y evaluar los efectos de la exposición a nuevas herramientas y tecnologías en la juventud. El producto final del programa será una obra de trabajo visual que los jóvenes podrán usar para empezar a explorar maneras de como archivar su cultura lo mismo que las opciones para el desarrollo sostenible y crecimiento económico en sus comunidades. (es decir, crear tarjetas postales, fotografías, afiches, etc. para la venta).
¿POR QUE BOCAS DEL TORO, PANAMÁ?
Bocas del Toro es una provincia de la costa Caribe de Panamá, cerca de la frontera con Costa Rica. Esta incluye tierra forestal en el interior, una franja larga en la costa, y el archipiélago de Bocas del Toro. La mayoría de la gente de la provincial son tribus indígenas, muchas de las cuales aun viven en pequeños pueblos aislados que se encuentran en las islas. Los indios Ngobe son el grupo más grande en el archipiélago de Bocas del Toro. Ellos son más del 60% de la población indígena en Panamá.
En los últimos años, Bocas del Toro ha sido descubierto de nuevo como destinación para viajeros de todo el mundo que visitan esta isla exótica debido a sus playas cristalinas y ambiente relajado. Este nuevo flujo de extranjeros ha causado un impacto enorme en las comunidades indígenas, particularmente en la juventud, muchos de ellos con solo 13 años de edad, quienes abandonan sus pequeñas comunidades en busca de una oportunidad de ser parte de la nueva creciente economía. Estos jóvenes de ambos sexos encuentran trabajo con frecuencia en los hoteles, cibercafes, compañías turísticas o de construcción. El impacto de esta situación en las comunidades indígenas de Bocas del Toro es enorme. Los mayores de la tribu se dan cuenta que no hay una nueva generación a la cual puedan pasarle sus conocimientos y cultura. Ellos temen que esta situación será responsable eventualmente por la extinción de una gran parte de sus tradiciones culturales.
Hemos escogido a Bocas del Toro, Panamá cómo el lugar para nuestro programa piloto, al igual que sirva como nuestra sede, ya que creemos que es el lugar ideal para llevar a cabo nuestra visión y misión. Creemos firmemente que dentro de las culturas indígenas se halla el potencial y los recursos para crear el desarrollo sostenible que traerá el crecimiento económico a sus comunidades. También comprendemos que la juventud tiene un deseo inevitable de ser parte del futuro y del crecimiento económico y turístico que ven a su alrededor. Tenemos confianza de que la juventud indígena puede ser parte de esta economía que prospera, sin poner en riesgo la pérdida de su patrimonio.
Al exponer a la juventud indígena a las artes visuales y medios digitales como herramientas para archivar sus tradiciones, ellos tendrán la oportunidad de volver a conectarse con su cultura. Al mismo tiempo, esta nueva generación de indígenas aprenderá técnicas y herramientas para implementar el desarrollo económico en sus comunidades y exitosamente enganchar con la economía turística en desarrollo y la presente.
